Según la teoría de la tectónica de
placas, la corteza terrestre está compuesta al menos por una docena de placas
rígidas que se mueven a su aire. Estos bloques descansan sobre una capa de roca
caliente y flexible, llamada astenósfera, que fluye lentamente a modo de
alquitrán caliente.
Los geólogos todavía no han determinado
con exactitud como interactúan estas dos capas, pero las teorías más
vanguardistas afirman que el movimiento del material espeso y fundido de la
astenosfera fuerza a las placas superiores a moverse, hundirse o levantarse
.
.
El concepto básico de la teoría de la
tectónica de placas es simple: el calor asciende. El aire caliente asciende por
encima del aire frío y las corrientes de agua caliente flotan por encima de las
de agua fría. El mismo principio se aplica a las rocas calientes que están bajo
la superficie terrestre: el material fundido de la astenosfera, o magma, sube
hacia arriba, mientras que la materia fría y endurecida se hunde cada vez más
hacia al fondo, dentro del manto. La roca que se hunde finalmente alcanza las elevadas
temperaturas de la astenosfera inferior, se calienta y comienza a ascender otra
vez.
Este movimiento continuo y, en cierta
forma circular, se denomina convección. En los bordes de la placa divergente y
en las zonas calientes de la litosfera sólida, el material fundido fluye hacia
la superficie, formando una nueva corteza.
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